Crear sin definiciones

Cuando nos aferramos a las etiquetas que clasifican, a hilar cada vez más fino y detallado en la definición de lo que sea (títulos académicos, de orientaciones sexuales, definiciones de lo que sí somos y de todo lo que no somos, por haber elegido ser solamente eso que nos define), nos encasillamos, nos limitamos, frenamos el potencial de nuestra capacidad de expansión y creación energética.

Nos aferramos a analizar la energía y encasillarla dentro de las etiquetas que nos empeñamos en colocarle. Las etiquetas existentes, las que determinan, limitan, definen, informan.

Nos alejamos de la energía interior cuando atendemos a los detalles del envoltorio.

Cuanto más atención ponemos en las formas lingüísticas de expresión, menos tiempo y energía nos queda en captar y transmitir la verdadera esencia energética que nos interesa comunicar al otro; y de la misma forma, se nos resbala la energía del mensaje que vamos a recibir, si sólo nos centramos en analizar las palabras recibidas.
Encontrar la congruencia energética en la forma de comunicación es tener claridad y estar presente.

Elegir hacia dónde va tu energía, sin que nada te defina, te limite, te frene; elegir tus relaciones y estar presente en la creación de tus días.

Así de simple, y dijera Mario Benedetti, » y viceversa».